“Soy Industrial y voy a ser tu jefe”

Recuerdo esos días en la facultad, donde salíamos de una clase y entrábamos a hora libre, nos reuníamos en algún sitio para platicar, pasaban alumnos de otras carreras, platicaban de la clase que acababa de terminar y la siguiente en la lista; las tareas, exámenes y proyectos eran temas recurrentes, al igual que sus opiniones sobre profesores y compañeros.

En estas pláticas siempre salían las bromas, que como vimos en “bullying entre ingenierías”, podían ser de todo tipo. Dentro de este contexto, la Ingeniería Industrial siempre era la más buleada, es decir, la que más bromas recibía. Si dos ingenierías distintas se estaban molestando y llegaba su amigo industrial, redirigían esfuerzos y lanzaban toda la artillería hacia él. Se comenzaba con las burlas básicas, que iban escalando hasta convertirse en un intercambio de golpes bajos, con las mejores frases que habían escuchado de otros compañeros o profesores, y las repetían sin piedad. A este punto, ya subidos ánimo y con una lluvia de insultos, al industrial solo le quedaba una última defensa: “sí, pero yo voy a ser tu jefe”.

Estoy seguro que todos la han escuchado. Esta respuesta, en vez de terminar la batalla, servía para levantar el tono de voz y la forma de discutir, como si de niños peleando por sus juguetes se tratara, hasta que se cansaban y cada quien se iba por su lado, creyendo tener la razón, y quizás un paso más alejado de apreciar la carrera del otro.

Recuerdo que esto me generaba mucha frustración, porque no entendía la razón de atacarse de esa forma, como si una ingeniería le fuera a quitar el trabajo a la otra, o una tuviera validez en función de la opinión de la otra. Fue hasta salir de la universidad y trabajar en varias empresas de todo tipo, que volví a recordar estas discusiones y pensé: qué equivocados estábamos, no sabíamos nada de la vida.

Me he dado cuenta que esa discusión era muy estúpida, y explico el porqué: nunca he visto a un Ingeniero Industrial ser jefe de otras ingenierías por el hecho de ser Industrial; pero tampoco al revés. Es decir, una ingeniería no es jefe de otra por el plan de estudios, o porque una sea más difícil que la otra. Las reglas de juego no funcionan así. Las posiciones de liderazgo se dan por antigüedad, por habilidades blandas como saber delegar trabajo, saber dar resultados, hacerse responsable, manejo de equipos de trabajo y relaciones personales. Nada de esto se suele aprender en la escuela, y ningún profesor te las ha enseñado, quizás porque siguen poniendo los conocimientos técnicos como única prioridad, por encima de todo. No digo que el conocimiento sea despreciable, todo lo contrario, siempre y cuando te capacites en temas de valor para las empresas o para la sociedad, así como saber aplicarlos en el mundo real.

Como siempre hago cuando me opongo, también me digo: ¿Qué propongo? Bueno, en este caso es simple, ya que se trata de cambiar solamente ese enfrentamiento por una plática de valor. No digo que está prohibido bromear, pero hay que pintar la raya y decir: “mejor platícame cuál te parece que es la materia más importante de tu carrera” o “en qué área te gustaría especializarte”. Y listo, verás como se abre ante ti un mundo de conocimiento.

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Autor:
James Tomas Davison Hernández

James Tomas Davison Hernández

Capacitar a las personas en la filosofía Lean Six Sigma, para emprender proyectos de mejora, enfocados en disminuir desperdicios, mejorar la calidad y aumentar la capacidad, con el objetivo de aumentar la rentabilidad de la organización. -Máster Black Belt

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